Seguramente escuchaste a más de un influencer en redes sociales decir:
“¡Viaja sin pagar hospedaje ni comida en más de 170 países!”
Y claro… suena sospechoso, ¿verdad?
La primera vez que lo escuché también dudé.
Me pregunté: ¿Quién en su sano juicio me daría hospedaje y comida gratis, si hoy en día todo cuesta?
Pero déjame contarte algo: después de más de un año viajando, yo también he vivido sin pagar un solo centavo en hospedaje.
Y sí, tú también podrías hacerlo.

Cómo empezó todo
Todo comenzó cuando un grupo de jóvenes viajeros se dio cuenta de algo muy simple:
Durante la temporada baja, muchos hospedajes, hostales o posadas quedan casi vacíos…
Aun así, los dueños deben pagarle al personal que mantiene el lugar: limpieza, jardinería, recepción, mantenimiento, etc.
Entonces pensaron:

“Nosotros tenemos tiempo, ellos tienen espacio. ¿Y si intercambiamos?”
Así nació la idea: ofrecer ayuda a cambio de alojamiento y comida.
Una especie de intercambio donde ambos ganan: los viajeros reducen gastos y los anfitriones reciben apoyo sin tener que contratar más personal.
Es como pagar tu alquiler con unas cuantas horas de trabajo al día.
Y lo mejor es que no solo trabajas: aprendes, compartes y vives experiencias únicas.
Lo que nadie te cuenta: los verdaderos beneficios
Lo más bonito de los voluntariados no es el ahorro, sino las historias que te llevas.
Gracias a estas experiencias, pasé una Navidad junto a una familia en una favela de Río de Janeiro, viví en una isla, viajé en barco gratis, tuve entradas a eventos y participé en actividades que jamás habría imaginado.
Cada lugar, cada persona, cada día… se convierte en una aventura diferente.
Y eso es algo que el dinero no puede comprar.

👉 En el próximo artículo, te voy a contar los mejores beneficios de hacer un voluntariado (más allá del hospedaje), y cómo puedes comenzar tu propio viaje sin gastar en alojamiento.
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